Poblado de La Atalayita, una “ciudad” del pasado aborigen de Fuerteventura

    Centro de Interpretación Poblado de La Atalayita | Macaronesia Fuerteventura

    A principios del siglo XV, en una expedición comandada por los normandos Joan de Betancourt y Gadifer de la Salle, tuvo lugar la conquista de la isla de Fuerteventura por parte de los europeos. Hasta entonces, y hablamos de hace tan solo 600 años, la isla estaba habitada por los mahos, nombre que reciben los aborígenes de las islas de Fuerteventura y Lanzarote, y que han dejado en el territorio insular numerosas huellas de su paso.

    Aún hoy queda mucho por aprender de ellos, pero gracias al legado que dejaron en yacimientos como la Montaña Tindaya, El Poblado de La Atalayita, la Cueva de Villaverde, La Fortaleza, La Pared… podemos ir reconstruyendo el mundo de 
los habitantes primitivos, su cultura y sus estrategias para sobrevivir en una tierra árida y difícil durante más de dos mil años.

    A veinte kilómetros de Caleta de Fuste y a escasos metros de la playa de Pozo Negro, se encuentra una de estas maravillas arqueológicas: el Poblado de La Atalayita. Visitarlo es adentrarte en la forma de vida de los antiguos habitantes de la isla, una oportunidad para conocerlos un poquito mejor y comprender la historia de Fuerteventura.

    Los mahos

    Acerca de la procedencia exacta de los mahos hay diversas teorías, pero coincidentes en que llegaron del norte de África.
    Su economía se basaba fundamentalmente en la ganadería caprina, en la cría de la cabra majorera que ha llegado hasta nuestros días en forma de una especie única en el mundo. En menor medida cultivaban cereales, pescaban y recolectaban moluscos y frutos silvestre para completar el abastecimiento.

    El Poblado de La Atalayita en el municipio de Antigua

    En el municipio de Antigua, en medio de un entorno natural protegido de gran belleza y valor, el Paisaje Protegido de Malpaís Grande, se encuentra el Poblado de La Atalayita.

    Los aborígenes se establecieron en esta zona por sus condiciones apropiadas para el pastoreo, porque es un área fácilmente defensible ante posibles ataques y por su proximidad con el mar.

    El Poblado de La Atalayita, de enormes dimensiones, es una aproximación a la vida de los antiguos habitantes de Fuerteventura: cómo vivían, cómo se organizaban, cómo se relacionaban entre ellos y con el territorio…

    Tras una temporada cerrado al público, el espacio museístico reabrió sus puertas el pasado año como Centro de Interpretación e Investigación y con el objetivo de convertirse en el primer Parque Arqueológico de Fuerteventura.

    Junto a un edificio principal que alberga el Centro de Interpretación de los aborígenes, se encuentran, repartidas por el espacio, más de un centenar de construcciones de diversa índole a las que se accede a través de una visita guiada por un itinerario interactivo.

    Las construcciones

    Poblado de La Atalayita en Antigua | Macaronesia Fuerteventura

    Generalmente, las casa donde los mahos habitaban se construían en piedra, sin argamasa,  con una planta circular y semienterradas, conocidas por ello como «casas hondas». Las pequeñas construcciones rudimentarias, de entre 1´5 y 2 metros de diámetro, conseguían así una buena temperatura y una protección contra el sol y el viento constate en la isla. Como en el interior el suelo quedaba más bajo que en el exterior, se usaban para acceder rampas o pequeñas escalinatas.  Este tipo de construcción, que hacía las veces de vivienda de los mahos, es el mayoritaria que encontraremos en el Poblado de La Atalayita, pero hay algunas otras, como los recintos de forma circular carentes de techo, destinados a guardar el ganado. Además, hay algunas estructuras algo más complejas, conjuntos formados por casas hondas que se abren a un especio central y combinan recintos de diferentes alturas y tamaños.

    El poblado constituye una grandiosa muestra de la organización y estilo arquitectónico de los mahos, digna de ser conocida. Pero a lo largo y ancho de Fuerteventura hay una gran cantidad de yacimientos, muestras de un pasado aborigen no tan lejano, de una cultura mágica, que también te invitamos a descubrir.