Así de espectacular es La Graciosa, ahora famosa por ser la única isla española sin coronavirus

    La Graciosa, un paraíso de playas vírgenes | Macaronesia Fuerteventura

    La Graciosa, una de las islas más espectaculares de Canarias, remanso de paz y tranquilidad, es la única isla habitada de España sin coronavirus.

    Esta pequeña isla de 29 kilómetros cuadrados y poco más de 700 habitantes es un destino paradisiaco que nos ofrece espectaculares paisajes volcánicos, maravillosas playas vírgenes de fina arena dorada y blanca y aguas turquesas. No hay carreteras, ni un palmo de asfalto, sin contaminación, sin humos…

    En La Graciosa de lo único que te contagías desde que la pisas es de ese espíritu isleño que caracteriza a sus habitantes, los gracioseros, relajados, tranquilos, no hay prisas…

    Solo hay dos pueblos en La Graciosa

    Caleta de Sebo es la capital de la isla, donde llegan los barcos desde Órzola (Lanzarote). Es el mayor núcleo poblacional de la isla, una agrupación de casas blancas que miran hacia el espectacular Risco de Famara (Lanzarote). En este pueblo encuentras todo lo que necesitas: alojamiento, supermercado, varios restaurantes de pescado fresco, servicio de alquiler de guía, alquiler de bici…
    La mejor forma de disfrutar de La Graciosa es a píe o en bici; cuidado, en esta isla no hay carreteras, todo son pistas, así que el viaje en bici no siempre es fácil, a veces te toca empujar por arenales.
    El otro núcleo de viviendas es Pedro Barba, formado por unas 20 casas que suelen estar ocupadas en temporada alta por aquellos que buscan silencio y soledad. Merece la pena visitarlo.

    A pesar de ser pequeña, hay mucho qué ver y hacer en La Graciosa, sin prisas, de playa en playa y entre volcanes erosionados por el viento

    Además de su especial paisaje volcánico, que invitamos a recorrer por sus senderos debidabemte marcados, lo más destacado son sus playas, de una espectacular belleza por su fina arena blanca y dorada y el color azul turquesa de sus cristalinas aguas.

    Sin desmerecer al resto, hay dos playas espectaculares en La Graciosa. La playa de La Concha y la Playa de La Cocina o de Montaña Amarilla.

    Aunque en la Playa de La Concha no se recomienda el baño, es la más paradisíaca, quizá por sus vistas a los islotes de Montaña Clara y Alegranza, o por su finísima arena dorada que contrasta con las tonalidades rojas del volcán de Montaña Bermeja; un entorno único, con unas vistas privilegiadas.
    La Playa de La Cocina es una pequeña cala virgen de espectaculares aguas turquesas situada bajo Montaña Amarilla, desde donde se puede disfrutar de unos atardeceres únicos.
    Destacata tambiés sobre las demás la playa de La Francesa, al sur de la isla. Su belleza le viene por la fina arena blanca, sus aguas turquesas y las espectaculares vistas al Risco de Famara (Lanzarote).
    En Caleta de Sebo, ideal para familias con niños por sus aguas tranquilas está la Playa de La Laja, junto al puerto.
    A 15 minutos a pie de Caleta de Sebo, está La Playa de El Salado, también de aguas tranquilas y dunas, rodeadada de volcanes impresionantes, sin perder de vista Montaña Amarilla y el Risco de Famara. Muy cerca de El Salado está la única zona de acampada permitida de la isla.

    En 2018 La Graciosa dejó de ser islote y se convirtió en la Octava isla del Archipielago canario, que, junto a otros cuatro islotes forman parte del Archipielago Chinijo, la reserva marina más grande la Unión Europea. Un espacio natural protegido, libre de coronavirus.

    La Graciosa, un paraíso de playas vírgenes | Macaronesia Fuerteventura

    La Graciosa, un paraíso de playas vírgenes | Macaronesia Fuerteventura
    ©hellocanaryislands
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    ©hellocanaryislands

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