Entrevista a Pau Valverde, portavoz de Fuerteventura por el Clima

    Pau Valverde, Fuerteventura por el Clima | Macaronesia Fuerteventura

    «Entre la crisis climática y el pastoreo la isla está abocada a ser más desértica todavía»

    Pau Valverde es de profesión artesano del barro y activista de convicción. Es miembro de la Asociación Fuerteventura Sostenible y de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético. También es portavoz de Fuerteventura por el Clima, un movimiento social que lucha por poner freno a la crisis climática que azota al planeta.

    Texto: Eloy Vera

    ¿Cómo surge Fuerteventura por el Clima?
    Surge a raíz de la convocatoria de la Huelga Mundial por el Clima, que se hizo el 27 de septiembre. Llevábamos ya meses trabajando en el tema. Fue un intento para aunar asociaciones y particulares y que la gente tome conciencia. La forman seis asociaciones y también gente que no está vinculada a ellas.
    ¿Cómo puede afectar la crisis climática a Fuerteventura?
    Ya está afectando. Por ejemplo, a nivel de playas van a desaparecer por el aumento del nivel del mar. La marea se llevará la arena y nos quedaremos sin playas. El aumento del nivel del mar implica que los acuíferos se vayan desalinizando más. Por tanto, el agua será más salada y se perderá un recurso hídrico muy importante. También, al aumentar la temperatura en los países del norte de Europa, va a haber menos necesidad de que los turistas en la época de invierno vengan a Canarias a buscar el sol y el buen tiempo. Eso se está notando ya porque en Alemania o Inglaterra el invierno está siendo menos frío y, por tanto, dejan de llegar. Por otro lado, el aumento del calor hace que la agricultura y la ganadería sufran porque hay menos lluvias. Y eso implica plagas para la agricultura y enfermedades para los animales, sobre todo para las cabras que se tienen que adaptar a una nueva situación.
    Habla de la desaparición de playas, ¿cómo puede afectar a la industria turística esta situación?
    El turista viene porque las playas siempre han sido un reclamo, pero si no hay arena ni playas, simplemente, la gente no vendrá.
    ¿Cómo afectará la desertización a la isla?
    El aumento de la temperatura hace que para la vegetación sea más difícil. Al disminuir las lluvias y la humedad en el ambiente disminuye la cantidad de vegetación que hay en la isla. A eso añadimos el pastoreo incontrolado de las cabras de costa que provoca erosión y aumenta la desertización porque se comen todo. Entre una cosa y otra, la isla está abocada a ser más desértica todavía.
    ¿La crisis climática también puede hacer que Canarias se convierta en un destino de refugiados climáticos, teniendo en cuenta que ya la población del continente africano empieza a sentir los estragos del clima?
    A medio plazo sí. De hecho, ya hay movimientos migratorios por el clima. Un ejemplo es lo que pasa con la sobrepesca en Senegal. En el África subsahariana el hecho de que se pierdan tierras y cosechas porque aumenta el calor hace que vengan más emigrantes, pero de paso porque Canarias es una puerta de entrada a Europa. A largo plazo, los mismos canarios vamos a ser emigrantes porque estamos en una economía que depende eminentemente del turismo. A medio y largo plazo va a disminuir muchísimo y entonces hay que pensar cómo prepararnos para esa emigración.
    ¿Cómo está afectando la industria turística a la crisis climática?
    Afecta mucho. La mayor parte de los turistas vienen en avión y los aviones son grandes emisores de CO2. En el caso de los cruceros son un desastre porque queman el peor combustible y el más contaminante y que emite azufre y CO2. El turismo es depredador de por sí pues consume un montón de agua, además, el 95% de alimentos que se comen en Fuerteventura viene de fuera trasportado en barcos y eso también aumenta la crisis climática.
    ¿Qué papel están jugando las administraciones majoreras en la lucha contra la crisis climática?
    Ninguna. El problema es que entre el discurso y la acción hay un enorme vacío. Hacen declaraciones políticas vacías de contenido, pero a la hora de la verdad no toman ninguna acción. Sólo piensan a corto plazo y ese es uno de los problemas de la democracia tal y como está instaurada. Sólo piensan a cuatro años. El tema de la crisis climática se tiene que ver a medio y largo plazo. Son acciones que no dan resultados electorales. Son tan irresponsables que no hacen nada.
    ¿Y qué tienen que hacer los políticos?
    Pensar a medio y largo plazo. No ser egoístas, no pensar en sus sillones sino hacer acciones. En el caso de Fuerteventura hay que revertir, en lo posible, la falta de lluvias. Y eso se consigue reforestando las cumbres y aprovechando la neblina, que para eso hay mucha experiencia; llegará el momento que los árboles, cuando crezcan, serán atrapanieblas que condensen el agua. Esa agua irá a los acuíferos y permitirán un proceso de reforestación natural. Habría que sembrar millones de árboles para, por un lado, conseguir que se recuperen los acuíferos con agua dulce y también que sean árboles que produzcan alimentos y den recursos para la isla.
    ¿Qué puede hacer el ciudadano para salvar el planeta?
    Más que para salvar el planeta, para salvarse a sí mismo. El planeta se salva por sí mismo. Cuando le tocamos mucho la moral, nos echa fuera. No tenemos que dejar de pensar que somos una especie más y si actuamos como una plaga terminaremos como tal. El planeta tiene sistemas de autocontrol, pero para salvar a la humanidad lo que tenemos que hacer es reducir muchísimo nuestro consumo energético y eso implica una reducción de consumo de todo. Hay que cambiar, de forma radical, nuestra forma de vida. Tenemos que vivir de una forma mucho más simple.
    Entonces, es el momento de volver al sector primario…
    Sí. Más allá del tema de la crisis climática tenemos que volver a la agricultura también por una cuestión de supervivencia. Importamos el 95% de los alimentos que consumimos. Eso lo conseguimos importar gracias a que, hasta ahora, hemos tenido los combustibles fósiles muy baratos, pero, en cualquier momento, puede haber una crisis geopolítica y que aumente un montón el precio del petróleo con lo que se encarecerían todos los alimentos. Tenemos que volver a la agricultura y a una ganadería que no sea depredadora, por una cuestión de supervivencia.
    Fuerteventura también es territorio de maniobras militares. De nuevo esta acción humana acarrea problemas en la degradación de la isla y en la crisis climática…
    Hay que recordar cómo hace unos años hubo unas maniobras de la OTAN en las que se organizaron sónares y murieron un montón de zifios. Eso fue por el uso militar de las aguas del entorno de Fuerteventura. También los militares, cuando hacen maniobras, destrozan el medio ambiente. Participan de la erosión del suelo y no respetan las propiedades agrícolas. También acampan donde quieren y cada vez que hacen explosiones en el campo de tiro producen un coste medioambiental muy grande. Además de toda la cantidad de CO2 que emiten los vehículos y aviones militares.
    ¿Qué le diría a esa gente que niega que estemos inmersos en una crisis climática?
    Pues que mucho están tardando en aceptar la realidad. Detrás del negacionismo de la crisis climática hay unos intereses espurios y económicos, sobre todo del petróleo. No quieren dejar de ganar dinero a costa de la muerte de la biodiversidad. Esa gente se está haciendo un flaco favor. Negarlo roza lo absurdo.

    Pau Valverde, Fuerteventura por el Clima | Macaronesia Fuerteventura