Los cinco Espacios Naturales Protegidos del norte de Fuerteventura que tienes que conocer… y proteger

    El valor más preciado de la isla de Fuerteventura es su naturaleza, por lo que, además de estar declarada Reserva de la Biosfera en su totalidad, cuenta con numerosas protecciones para salvaguardar el entorno natural que la caracteriza haciéndola especial y única. El municipio de La Oliva cuenta con una importante muestra de territorios protegidos por su valía, fruto del afán de cuidar un medio ambiente que tanto merece la pena ser protegido como conocido.

    Los cinco Espacios Naturales Protegidos del municipio de La Oliva, al norte de Fuerteventura, que tienes que conocer y proteger

    Parque Natural de las Dunas de Corralejo

    Parque Natural Dunas de Corralejo | Macaronesia Fuerteventura

    El Parque Natural de Las Dunas de Corralejo es una de las visiones más sobrecogedores la isla de Fuerteventura, un auténtico desierto de dunas de arena de 2300 hectáreas que se extiende hasta donde la vista alcanza, bañado en su costa por un mar de un turquesa intenso originando así las playas más kilométricas y espectaculares del norte de la isla.
    Se trata de un paisaje fascinante y afanadamente protegido por su valor natural, paisajístico y científico. La finísima arena que forma las dunas es de origen orgánico, y son el hogar de numerosas especies, vegetales y animales, sobre todo aves, como el genuino guirre o la hubara canaria.
    Visita obligada en Fuerteventura, podemos asegurar que no deja a nadie indiferente.

    Parque Natural del Islote de Lobos

    Parque Natural del Islote de Lobos | Macaronesia Fuerteventura

    El Islote de Lobos, separado de la costa de Fuerteventura por unos dos kilómetros de mar, está declarado Parque Natural en su totalidad y constituye uno de los territorios más valiosos de Fuerteventura pues, al margen de su belleza paisajística, alberga una enorme cantidad de atractivos naturales, históricos y culturales.
    La pequeña isla, de unos 5 kilómetros , acoge más de un centenar de especies vegetales, algunas endémicas como la flor siempreviva, aves singulares y un amplio catálogo de especies marinas para deleite de buceadores y curiosos. Una espectacular playa de arena blanca en medio del océano, un sendero que recorre la isla, la estampa del Puertito, de las más encantadoras y deseadas de Fuerteventura… son solo algunas de las maravillas que este pequeño trozo de tierra guarda en su interior.
    Desde Corralejo el trayecto en barco se cubre con total comodidad pero, precisamente por su condición de espacio protegido y sensible, es necesario solicitar un permiso a través de www.lobospass.com antes de la visita.

    Monumento Natural del Malpaís de la Arena

    Monumento Natural del Malpaís de la Arena | Macaronesia Fuerteventura

    Entre las localidades de La Oliva y Los Lajares, un paisaje volcánico, abrupto, y singular se abre paso ante nuestros ojos: El Monumento Natural del Malpaís de la Arena.
    Nacido de erupciones volcánicas no tan remotas –de ahí su condición de malpaís- unos diez mil años atrás, hoy se trata de un espacio de elevado interés geológico, científico, ecológico y con gran valor paisajístico.
    Entre sus piedras volcánicas se esconden las mayores poblaciones de tarabilla canaria, un pájaro endémico de la isla, y plantas igualmente singulares de ecosistema áridos como las tabaibas o los líquenes.
    Lo que a la vista se refiere, parece un paisaje sacado de otro planeta, muy colorido y extraordinario a pesar de su sobrecogedora aridez.

    Monumento Natural de Montaña de Tindaya

    Monumento Natural de Montaña de Tindaya | Macaronesia Fuerteventura

    La Montaña de Tindaya, situada en una pequeña localidad del norte de Fuerteventura con el mismo nombre, es la merecida protagonista de miles de historias; historias de aborígenes, de monumentales proyectos artísticos, historias incluso de brujas…
    Alzada imponente, visible desde kilómetros de distancia, solo hace falta un pequeño vistazo para darse cuenta de que esta montaña tiene algo especial.
    Su valor geológico no se puede calcular: una piedra traquita muy antigua dejada al descubierto por largos e intensos procesos erosivos.
    Como territorio natural, sirve también de hogar para raros endemismos y como testigo histórico, alberga en su cima centenares de grabados de los mahos, aborígenes de la isla, en forma de pies podomorfos.

    Paisaje Protegido de Vallebrón

    El paisaje de Vallebrón se conforma por dos grandes barrancos con un lomo alargado en medio, flanqueado en su lado sur por la Montaña de la Muda, que con sus 689 metros es uno de los picos más elevados de la zona.
    Con casi 1700 hectáreas de superficie, constituye un importante enclave para los ecosistemas de Fuerteventura. Su naturaleza, menos árida que la mayor parte del territorio insular, alberga cantidad de especies animales, entre las que cabe destacar la aves como la hubara canaria, la calandria, la tarabilla, la abubilla, cernícalos o la lagartija atlántica, y vegetales, como tabaibas, aulagas, tuneras…
    La Montaña de La Muda, además, es un complejo arqueológico de gran interés, utilizado por los mahos como vivienda y lugar de enterramiento. El Mirador de la Degollada de Valle Grande ofrece unas vistas extraordinarias sobre el noroeste de la maravillosa isla de Fuerteventura.