Tababaire, fuente de tesoro líquido

    Fuente de Tababaire | Macaronesia Fuerteventura

    Que en la isla de Fuerteventura el agua ha sido históricamente un bien escaso no es ningún secreto, pero cuesta imaginar hasta qué punto la necesidad del líquido primario condicionó, durante muchos años, la vida de sus pobladores.

    Por Guaxara Castañeyra

    Pozos, fuentes, aljibes, gavias, alcogidas, maretas,… tropecientos inventos han sido diseñados por los habitantes de la isla de Fuerteventura a lo largo de la historia motivados por la búsqueda de un mismo fin: conseguir agua para vivir.

    Al norte de la isla, en las alturas del entorno del Valle de Vallebrón, se encuentra Tababaire, fuente de felicidad donde el agua que brota de entre las piedras ha sido aprovechada desde tiempos prehispánicos.

    La existencia de grabados rupestres en los alrededores de la fuente revela que los aborígenes de Fuerteventura, los mahos, la descubrieron y utilizaron centenares de años atrás. Seguramente fuera considerado un lugar adorado y mágico, pues ¿cómo explicar que brotara tan preciado bien de entre las rocas en una tierra sin lluvias? Ahora sabemos que se debe a la lluvia horizontal, que proviene de las nubes, razón que explica que el agua que mana de la roca sea constante, muy rica, pero también muy limitada.

    Más tarde, conquistada la isla y dominada por Los Coroneles, cuando se secaban los aljibes que abastecían a los hogares del pueblo, los vecinos de La Oliva emprendían el camino hasta Tababaire, muchas veces en burro, armados de paciencia pero sobre todo de necesidad para esperar durante horas a que se llenara una barrica casi gota a gota.

    EL MIRADOR

    Hoy en día Tababaire no salva a familias de la sequía, pero se trata de una vista que merece la pena. Por un lado, el entorno de la fuente tiene un encanto y unas vistas que impresionan, desde un mirador elevado a cuatrocientos metros que ofrece una panorámica que abarca desde los llanos de Tebeto, el Barranco de Esquinzo, los pueblos de La Oliva, Lajares, El Cotillo y Majanicho y alcanza hasta la isla vecina de Lanzarote en los días más claros.

    Por otro lado, se trata de un trocito del pasado de la isla, un testigo que cuenta una historia sobre las penurias que llegaban a dominar la vida de los majoreros por la escasez de agua. Una historia sin la que el ayer de Fuerteventura no se podría escribir.

    Fuente de Tababaire | Macaronesia Fuerteventura 

    Fuente de Tababaire, un mirador excepcional del norte de Fuerteventura