SOLO

    Producción SOLO en Fuerteventura | Macaronesia Fuerteventura

    Nos encontramos con Alain Hernández (Barcelona 1975) protagonista de Solo, la nueva cinta de Hugo Stuven que narra la experiencia de supervivencia que vivió el madrileño Álvaro Vizcaíno Albertos, cuando cayó por un acantilado de la costa oeste de Fuerteventura y logró salir con vida pero con el cuerpo maltrecho y rescatado 48 horas después.

    Por: Bili Puig de la Bellacasa

    Quedamos en el hotel donde se encuentra todo el equipo de rodaje al completo. Nos recibe el mismo Álvaro con un talante tranquilo y apacible que te hace preguntarte si no es consecuencia de aquella aterradora experiencia cercana a la muerte que vivió hace dos años. Sus ojos transmiten la paz que, como él mismo cuenta, encontró en un momento dado aquel fatídico día sumergido bajo el gran oleaje. Un momento decisivo en que su mente decidió despedirse de la vida, agradecido, y que quién sabe si fue lo que finalmente le salvó, «qué paradoja». La quietud de un instante que hizo que su cuerpo se librara de la tensión de los huesos rotos y el alma partida y surgiera de entre las aguas exhalando no sólo el aire sino la vida.

    Álvaro decidió ir a surfear a esa zona un día cualquiera como cualesquiera son los días en la isla. Estando sobre la pared sus pies perdieron el suelo que desapareció como una trampa hacia el acantilado. En cuestión de segundos quedó colgado de las rocas con la única fuerza de sus brazos hasta que no pudo más y decidió dejarse caer en el momento en que una ola cubrió los fondos volcánicos de esa parte de la costa. Ni con ese colchón de agua la profundidad fue suficiente y se rompió la pelvis, la cadera y el brazo. El dolor de sus huesos rotos le provocaron convulsiones y desmayos bajo el mar.

    Su historia contada de boca en boca en esta pequeña isla ya nos hacía soltar a muchos un «es de película». Y así será. En una cena con amigos en la que se encontraba Stuven narró su vivencia y el director quedo impresionado y prendado, por el poderío, por el hombre, por la fuerza, por la vida. Una llamada, una conversación a dos, una reunión con un guionista y un año después, con la productora Miramar Media Entertainment a la cabeza, aquí se encuentra todo un equipo de profesionales del cine dispuestos a contar una historia real pero increíble.

    «Lo increíble es que hayamos tardado tan poco en poner en marcha la película» nos cuenta Álvaro que ni por asomo pensó en que su vida, un pedazo al menos, se viera alguna vez en la gran pantalla. Él lo ve como pura casualidad, de nuevo «esa gran paradoja que resulta la vida».

    Alain Hernández llega unos minutos más tarde para no interrumpir la narración de su personaje. El color de su rostro y su vestimenta nos transmiten que los pocos días que lleva en la isla ya le han dado para hacer sus pinitos en el surf como una preparación para su papel. «Estoy haciendo iniciación al surf, escalada y buceo en tiempo récord. La preparación física es importante no sólo porque las tres disciplinas se dan de alguna manera en la historia, sino porque mentalmente te pone en situación. Ya estoy preparado por si me llama Jesús Calleja para una de sus aventuras», bromea Hernández.

    Alain Hernández (Mar de plástico, Palmeras en la Nieve), que este año estrenó Plan de Fuga con Luis Tosar y tiene por estrenar Que baje Dios y lo vea con Karra Elejalde, está en uno de los mejores momentos de su carrera como actor, que como él mismo ha calificado en otras ocasiones «es un hobby que se me fue de las manos».

    Un hobby que lleva metódica y disciplinadamente en cada aspecto que interviene en la introspectiva de su personaje, algo visible en su entrenamiento sobre una tabla de surf, «imprescindible para manejarse en el agua, aprender a remar y darle así el mayor realismo posible, aunque contamos con dobles para ciertas escenas de la película», nos comenta. La intensidad de la isla no le ha pasado por alto tampoco a Alain, que asegura que «tiene una energía que atrapa, no sé si por lo salvaje pero el tiempo parece pasar de otra manera, llevo dos semanas y media y parece que lleve un año». Y es que el tiempo en la isla te engatusa, al igual que esos «maravillosos rincones, desde las playas preciosas y enormes, pasando por las dunas que parecen de otro planeta, hasta carreteras que parecen sacadas de Afganistán y que me consta que pronto serán escenario de otro rodaje», nos revela.

    Alain es cercano y sonriente y se siente agradecido por este papel que dice «ser un regalo». Es la primera vez que se encuentra ante un personaje basado en una historia real y además como casi único actor de la película. «Cuando leí el guión lo primero que sentí fue una gran responsabilidad, al tener que encarnar a una persona real, es la primera vez que lo iba a experimentar y me produce mucho respeto». Se aprecia en sus miradas esa complicidad que existe ya entre actor y personaje. «Álvaro ha sido y está siendo clave para crear el personaje, no quiero imitar porque no deja de ser ficción, pero hay muchos momentos de la película que sí sucedieron como se cuentan y trasladamos lo que le pasó, lo que pensó, lo que sintió. Por lo que conocerle y compartirlo con él es básico para preparar el papel.»

    A ambos les esperan 5 semanas de rodaje por delante, que contará también con figuración local, lo cual «siempre será interesante y atractivo para la gente de Fuerteventura», tal y como asegura Hernández. Aunque no depende de él, apuesta por la celebración de un pase especial aquí y sobre todo espera que «guste la historia y cómo se ve y se trata la isla en la película».

    Aún tendremos que esperar para ver el resultado final, Solo aun no tiene fecha de estreno, mientras tanto nos quedamos con la historia, con la experiencia y con la maravillosa paradoja que es la vida.

    Producción SOLO en Fuerteventura | Macaronesia Fuerteventura
    Foto: Álvaro Guzmán
    Producción SOLO en Fuerteventura | Macaronesia Fuerteventura
    Alain Hernández, actor protagonista de la película SOLO
    Producción SOLO en Fuerteventura | Macaronesia Fuerteventura
    De izquierda a derecha Yonay (especialista y doble de acción para escenas de riesgo), Alain Hernández (actor protagonista), Hugo Stuven (director), Álvaro Vizcaino, Iza (doble de acción surf).