Biodiversidad: los charcos y sus tesoros

    Los grandes olvidados de nuestro litoral son los charcos, basta con detener la mirada para descubrir la gran biodiversidad que albergan en su interior. Sin embargo, en Canarias han servido de recurso para el hombre a través del marisqueo desde antes de la conquista como indican los restos malacológicos (concheros fósiles), debido a ello se han convertido en zonas muy frágiles y es importante protegerlas. Además, estos hábitats están cambiando por otras acciones derivadas de la actividad del hombre: la contaminación y el cambio climático. Como ejemplo, algunas comunidades como las praderas de algas han sufrido un fuerte retroceso en la actualidad por la acción de estos.

    Texto y foto: Alberto Sarabia Hierro

    Constituyen algo mucho mayor que una comunidad, son ecosistemas en miniatura que han aprendido a convivir con múltiples condiciones climáticas en un sólo día. La primera es el aislamiento de algunos charcos durante las horas de bajamar. Sólo los organismos más fuertes resisten la concentración de sales por las horas de sol y las altas temperaturas. Estos seres vivos son un reducido grupo de algas (llamadas verdiazules o cianoficeas) que hacen que nos resbalemos cuando caminamos por los charcos, camarones o quisquillas (Palaemon sp.) o algunos burgados.

    A medida que nos acercamos al mar, los charcos permanecen menos tiempo desvinculados del mar, el agua se renueva, y la biodiversidad aumenta considerablemente, aparecen un sinfin de algas de diversas especies y que podemos clasificar a simple vista como pardas, rojas y verdes.

    En cuanto a la fauna, dominan peces óseos como los cabosos (Góbidos), perfectamente camuflados con el fondo, y las barrigudas (Blénidos) con sus característicos movimientos serpenteantes.

    También en los invertebrados (quizás los más abundantes en los charcos) encontramos otros reyes del camuflaje, los pulpos, muy inteligentes y cada vez más escasos debido a la presión marisquera. Las vacas de mar (Aplysia sp.) son comunes ramoneando las algas del fondo, al igual que los erizos. Y en distintos colores podemos diferenciar distintos tipos de anemonas (Cnidarios) uno de los grupos de animales más primitivos.

    Si algún día estás de paseo por la costa, recuerda poner atención a estos tesoros del mar, siempre con respeto al ecosistema que forman.

    Los charcos y sus tesoros | Macaronesia Fuerteventura