El Tostón: La defensora de El Cotillo

    Qué ver en El Cotillo: La Torre de El Tostón
    Ilustración de @elcaosdegua

    Levantada hace tres siglos para defender el muelle de El Cotillo de ataques piratas, la majestuosa Torre de El Tostón es hoy un testigo evidente de la historia de Fuerteventura ubicada en un enclave natural de gran valor.

    Texto e ilustración de Guaxara Casteñeyra

    EL COTILLO HISTÓRICO

    Nos encontramos en el siglo XVII, el inicio de la conquista de la isla de Fuerteventura se remonta unos doscientos años atrás. Al noroeste de la isla, en medio de un paisaje de costa salvaje y virgen, ha empezado a surgir, por su posición estratégica y su pequeño muelle natural, un asentamiento pesquero y comercial: el Puerto del Roque, que posteriormente recibiría el nombre de Puerto del Tostón.
    Este pequeño muelle perdido en la costa norteña de la geografía insular —germen del actual pueblo de El Cotillo, uno de los lugares con mayor encanto de Fuerteventura— fue adquiriendo por aquel entonces cierta importancia debido a la pesca y al comercio de productos como la cochinilla, el ganado y los cereales. El trajín comercial atrajo la atención de piratas ingleses, berberiscos y franceses y, como consecuencia, se planteó la necesidad de construir una torre defensiva para sortear los ataques a los que, con frecuencia, se veían sometidas las embarcaciones del puerto.

    LA TORRE DE EL TOSTÓN

    En el año 1700, por orden del Capitán General de Canarias, el arquitecto Claudio L´isle se hace cargo de la construcción de dos torres defensivas en Fuerteventura: La Torre de San Buenaventura —situada en la localidad de Caleta de Fuste, en la costa este de la isla— y la Torre de El Tostón, denominada en un principio Torre de Nuestra Señora del Pilar y San Miguel.
    La construcción responde a una estructura circular de dos pisos. El bajo hacía las veces de almacén y el piso principal con cubierta abovedada, al que se accede por una escalera exterior, servía de alojamiento para hasta doce hombres. Una pequeña escalera desde la estancia principal asciende hacia la explanada superior, donde estaban los cañones de hierro que defendían el puerto. Para la obra se utilizó piedra extraída de una cantera del mismo pueblo cercana a la iglesia de Nuestra Señora del Buen Viaje, patrona de El Cotillo.
    Es habitual la creencia de que la Torre de El Tostón se construyó sobre una fortificación anterior, encargada en el siglo XV por el conquistador Jean de Béthencourt, y que recibió el nombre de Castillo de Rico Roque. Sin embargo, algunas investigaciones contradicen esta idea exponiendo que la definición que Le Canarien —una crónica escrita por frailes franciscanos sobre la expedición de la conquista de las Islas Canarias— recoge sobre el emplazamiento de la fortaleza requerida por Betancourt, «en la dura pendiente de una montaña, sobre un manantial, a una legua del mar», no coincide con el lugar donde se ubica la Torre de El Tostón.


    MONUMENTO HISTÓRICO DE INTERÉS CULTURAL

    En 1949 fue declarada Monumento Histórico de Interés Cultural. Actualmente, visitar la Torre de El Tostón es posible y recomendable, pues se trata de una construcción imponente en medio de un paisaje natural de gran valor, un testigo de la importancia que El Cotillo tuvo en otro tiempo y un espacio cultural, pues alberga exposiciones de arte contemporáneo de toda índole. Pero la verdad es que sólo con la visión de la costa que ofrece la «azotea» de la torre, la visita merece la pena.

    Qué ver en El Cotillo: La Torre de El Tostón
    Ilustración de @elcaosdegua